dijous, de setembre 30, 2010

Jamás lo hará

Ahh... No te preocupes mamá, que como siempre evocaré todos mis pensamientos y libertades, como siempre hago en mi libro con mi boli. No entiendo por qué le cuesta tanto aceptar que soy como soy, y que pienso lo que pienso. Tenga cordura o no. Son mis pensamientos y a decir verdad me repatea más de lo que se piensa, que se crea que los he robado de otra mente un poco más sofisticada y madura que la mía. Odio no poder hablar con ella de todo lo que quisiera. No se puede, pues siempre acaba diciéndome que de donde lo he sacado, que no se qué más... No merece la pena calentarse sólo porque no quiere que su hija piense de una forma un tanto extraña. No quiere que independice mis pensamientos. Y en cierto modo lo entiendo, pero me repatea, pues no quiere que crezca mentalmente. Ah, alomejor lo que quiere es protegerme o alejarme de problemas inútiles, o que sencillamente no quiere que empiece a ''valerme'' por mi misma. Quiere tenerme en las faldas de por vida aun a sabiendas que es imposible. Y yo ya he intentado hacérselo ver, pero como buena seguidora a su horóscopo que es, sigue en sus cuartos hasta que sea demasiado tarde para comprender que debería haberme dejado volar antes. Cierto que mis pensamientos son un poco abstractos y insustanciales, incluso incoherentes, pues no están del todo definidos. Pero son míos y los he cultivado YO, por lo que le exijo que lo acepte. Nada más, ni que se ponga a favor ni en contra, que los acepte y asuma, porque son la verdad de como soy, no un plagio barato de otro ser un poco superior mentalmente. Por Dios, que los acepte.
Me encantaría poder leerle estas palabras, pero a sabiendas que me faltará el valor como para hacerlo y además sabiendo la reprimenda que irá después, me niego a hacerlo. Pues no será para nada ni servirá para nada.

Alguna cosa tiene que cambiar, para que todo siga igual.

dimarts, de setembre 21, 2010

Cuidaré cada batec de vida del teu cor
Today its a great day to make what you want !

diumenge, de setembre 19, 2010

Me levanté con ganas de abrazar al sol. Me levanté respirando el suave aroma de las flores de la primavera. Me levanté al sentir el primaveral sol en la cara, calentándola suavemente. No me molestaba en absoluto, es más, era de lo más agradable sentir algo de calor después de haber estado sumida en tanto frío y oscuridad. Me levanté de un lugar donde nunca jamás quería volver, donde tiembla de miedo el mismísimo diablo. Venía de más allá de las tinieblas, más allá de las sombras, más allá de la oscuridad más profunda y siniestra que jamás se haya visto. ¿Y cómo llegué allí? Es una larga historia, tan larga y oscura que si la contara estaríamos condenados todos a bajar allí abajo. Lo que sí puedo contar es quién me rescató. A decir verdad fue como en un cuento de hadas. Yo era la princesa mala en apuros y él, el típico caballero alto y rubio, galán y apuesto que jamás había visto. Me tendió de buena gana una escalinata desde la salida del agujero en el que me encontraba. Lo miré extrañada pues yo estaba condenada a pasar allí la eternidad, pero son toda mi humildad le sonreí y accedí a subir por la escalera de madera. Mientras subía me preguntaba quién me echaría de menos o quién me recibiría. Me recordé a mi misma que no lo haría nadie, pues estaban todos muertos. No sobrevivió ni MK, mi gato.
Llegué al final y me recibió con una gran sonrisa en la cara.
- Sabía que podrías. Bienvenida de nuevo.
No tenía ni idea de quién era. No lo había visto en mi vida y ni tenía ganas de conocerlo. Ansiaba volver a sentirme libre y a volver a serlo. Quería empezar de nuevo.
- Emm... gracias. ¿Quién eres?
- Bueno...
- No, no lo digas no lo quiero saber. ¿Quién sabe que estoy viva?
- Nadie excepto yo.
- Bien, pues. ¿Eres mortal?
El chico se me quedó parado. No entendía el qué de la pregunta, así que lo insté a continuar.
- Em... sí. Soy humano.
- Perfecto entonces.
Saqué la daga del cinturón de cuero que llevaba en la cintura y la clavé en el pecho del joven. Siempre recordaré como su rostro se iba quedando poco a poco sin vida.
- ¿Por...qué...?
- Chaval, acabas de liberar a la Diosa del Mal. Descansa en paz.
Y sin más preámbulos le removí la daga para acabar con su corta vida.
Escondí el cuerpo e hice una pequeña lápida. Pues aunque estuviera loca de poder, sabía que el chico merecía algo después de muerto. Contra menos gente supiera de mi regreso, mejor. Luego ya me las apañaría en el infierno cuando me lo encontrara de nuevo. Después de una corta e insípida oración por el alma del muchacho, me levanté vacilante en busca y captura de mi cazador.

Sometimes you eat the bear and sometimes the bear eats you

dimecres, de setembre 15, 2010

Hoy

La verdad es que he tenido días mejores, pero no me puedo quejar del todo. Llevo un constipado encima que no lo aguanta nadie y por si fuera poco noto en la nariz y en la cabeza una exagerada presión que me impide pensar con claridad. Por si fuera poco tengo agujetas, sí la vuelta al cole tiene, entre muchísimas cosas más, consecuencias. Como si de una clase en mitad del curso se tratara la profesora nos mató a saltos y a correr. Parecíamos más canguros que personas. Claro que mi clase no es muy normal que digamos... pero ese no es el caso.
Total, que me duele la cabeza, tengo un tapón en la nariz, estornudo cada dos por tres y cada tres por dos y para rematar la cosa tengo AGUJETAS en la barriga, de modo que cada vez que toso o estornudo, es un infierno.
Por lo menos hay una persona que hace que me olvide de todo y que casi llegue a tocar en cielo cuando está conmigo. Me pregunto el por qué lo hará, bien hay muchas más muchachas por ahí. En una ocasión se lo pregunté y me contestó:
- Pues por la misma razón por la que tú estás conmigo.
Para ser sincera me quedé un poco a cuadros, pues mi razón era más que nada un tanto desesperada y desenfrenada. Una auténtica locura. Sentía verdadera obsesión por aquel chico, tanta, que hasta llegué a casi espiarlo cuando no era Mío. Sí, de modo que poco a poco la locura fue aumentando. Hasta que estalló. Fue una reconciliación de lo más bonita. Aunque no a sido una solo. Han habido más que periodos de paz, y eso sí que que es fuerte decirlo...
Mi vida, va de nuevo en el buen camino y espero que siga así. Pues más o menos no me puedo quejar de nada más que del colegio y esas cosas.

P&L.

Lyrics