- Es fácil cometer errores. Lo difícil es vivir con las consecuencias.
- Dímelo a mí. ¿Algún consejo para mitigar el dolor?
- Ojalá tuviera alguno, pero no. Algunas cosas son demasiado fuertes como para olvidarlas. Lo mejor que podemos hacer es recojer los pedazos y hacer de tripas corazón para seguir adelante.
- ¿Eso es lo que tú haces?
- No, yo reparto hostias... Es más efectivo.