
De ti, solo me queda el recuerdo del maldito día, en que quise acabar con lo nuestro. Y ¿Por qué? Simplemente es que a veces no sé lo que quiero. Ahora, me doy cuenta de que sí. Yo sí que sé lo que quiero. Te quiero a ti. Y sé de sobras que estamos así por mi culpa. Aún y eso, te sigo queriendo. Sé que te he hecho mucho daño, lo siento. Y no, aún no se qué hago escribiéndote esto, y tampoco sé si mandártelo o no…tampoco servirá de nada, pero… ¿qué más puedo perder? no me queda nada… Si es que no dejo de pensar en el último día que nos vimos. Es más, no dejo de pensar en ti. Es levantarme y acordarme de ti. Acostarme y en lo último que pienso eres tú. Se puede decir que estoy todo el maldito día pensando en ti. Como antes. En todo lo que hemos pasado, y tanto daño me hace…Esto es horrible. Y por mucho que lo intento, no consigo dejar de pensar en ti. Pues sí que es difícil esto de olvidar…Alomejor no lo hago porque no quiero olvidarte…va, ¡yo que sé! Te añoro. Te necesito. Quiero que todo vuelva a ser como antes, quiero ser feliz…quiero estar contigo y aunque sea muy difícil, que lo es, Quiero volver a estar junto a ti. Si es que más tonta no se puede ser. Pues sí que se puede, y en mí se ve…
Aunque no te lo creas, y ya no sirva para nada, más que para seguir haciendo daño, te quiero. Y se de sobras que te añoro porque quiero. Porque si hubiese cerrado mi boca aquel día, tú y yo aún estaríamos juntos, como siempre, y el diecisiete de diciembre, seguiría significando para los dos, lo que sigue significando para mí, aunque ahora…ya no diga nada esa fecha…pero no fue así. Tuve que hablar, y aquí estoy. Sola. Sin ti…y tú…a saber…mejor que yo estarás seguro. Y me digo a mi misma ¿para qué coño escribo esto, si nunca lo leerá? ¿Y si lo lees? No te afectará en absoluto, porque yo ya abre dejado de ser esa persona, especial para ti. Seguramente ya me hayas olvidado… Ahora ya no seré tu Cristina. Solo seré la simple Cristina…y viceversa. De todo esto, lo que más duele es eso.
Sé que por mucho que lo intentemos, lo nuestro es imposible. Por mucho que nos queramos…Esto se acabó, y me toca aceptar, que ya no estás a mi lado. Que ya no puedo llamarte cuando quiera sea la hora que sea. Que ya no tengo por qué contarte mis problemas, aunque quiera hacerlo, mi vida. Que ya no tengo porque ponerme celosa cuando te acercas a alguna chica…ja, ja. Y sobre todo, tengo que empezar a hacerme la idea, de que ya no eres mío… eso es lo que verdaderamente me duele. Y no sé qué hago escribiéndote esto, ya no sirve de nada hacer textos cutres…pero supongo que para algo lo he escrito. Ya te lo enviaré.
Te quiero. O como dirías tú, T’estimo.