Ciudadana indignada y malhumorada.
diumenge, de gener 03, 2010
¡Ya está bien!
Que poco tengo para contar ya... se me van pasando los días y me voy dando cuenta de que no tengo ya casi nada que escribir, que ya nada merece ser redactado, o que incluso ya no pasa nada interesante en mi vida. Me he puesto a escribir, pues para matar estas horas en las que no hago más que ir navegando por Internet, dónde no encuentro más que basura, todo está lleno de publicidad y nada merece que pierda ni un segundo de mi desastrosa vida como para hacer un simple clic y pararme a leer. Nada. Absolutamente nada. Había oído en más de una ocasión que Internet fue creado para colgar allí todo tipo de cosas que nos pudieran ser útiles en alguna ocasión, pero con el tiempo eso ha ido cambiado, y la gente ha ido colgando todo tipo de cosas. Yo encuentro fenomenal eso de que haya gente que recurra a los "chats" para hacer amistades, pero lo que encuentro fatal es que en cada página que abra me salga un anuncio de alguna chica que está buscando amistades o incluso diversión para una sola noche, lo encuentro fatal. Además de una grandísima falta de respecto para aquellas que solamente utilizamos Internet para alejarnos un poco de esta asquerosa sociedad. Yo simplemente es que no lo veo bien, y ya sé que ahora pensaréis que soy una de esas que se queja por todo, ya sé que puedo parecer muy quejica y todo el rollo ese, pero es que estoy indignada, ya que casi ya nadie sabe como utilizar las cosas bien. Me parece muy bien eso de los chats, pero lo de los anuncios no. ¿Y eso de que en cada ventana que te metas, se habrá alguna ventana de publicidad? Vamos que esto ya empieza a dar pena, en realidad se supone que los anuncios se ponen para que sean gratis las cosas, pero es que ¿No pagamos ya, o nos roban, una gran cantidad de dinero cada mes, como para que ahora nos ahoguen con tanto anuncio y con tanta y tanta publicidad? ¿No es injusto? De verdad... es que cada vez que pienso en todo el dinero que nos roban, me entra tal rabia que tengo que esconderme debajo de la almohada de mi cama, puesto que me pongo a gritar, y si no le pongo remedio empiezo a golpes con todo objeto que se halle demasiado cerca de mi. Es que los odio. Sé que es una gran empresa, y que es un negocio redondo, pero ¿qué pasa? ¿Qué vamos ha estar tangando toda esta mierda hasta que nos muramos? ¡Por supuesto que no! Venga... ya... Que pena de verdad, que pena...