diumenge, de juliol 25, 2010
Estoy de maravilla. Dentro de lo que cabe. Pues tengo a quién hay que tener para poder seguir adelante. Me enorgullezco de ello, y me emociono al pensar que quizás se me crucen los cables y acabe con ello. No quiero ni pensar siquiera que es lo que vendrá después de esto. Ya que sé de antemano, que lo me depara el futuro, no es nada comparado con lo que tengo ahora, en el presente. A decir verdad, no veo un futuro posible sin él. No creo en los atardeceres, sin su alborotado pelo, y sin sus azules ojos. No veo otra forma de ir hacia adelante, si no es cogida de su mano, y llevada por su instinto. Segura y cuidada entre sus brazos, acunada en su pecho y completamente mimada con sus manos y labios. Llevaba a un paraíso, oculto en el más allá. Construido pasados los sueños. Fuera de la faz de la Tierra, allí donde podamos estar solos. Hecho sólo con bonitos recuerdos.